¿Qué es la Resiliencia?
La Resiliencia es la capacidad que tienen los seres de reaccionar y recuperarse ante situaciones adversas o en extremo traumáticas, pudiendo salir de ellas fortalecidos, para afrontar creativamente la vida. Esta capacidad, esencialmente humana y universal, involucra la totalidad de la persona, es decir su espiritualidad, sentimientos, experiencias y cogniciones.
La Resiliencia es determinante en el desarrollo de las personas y puede ser promovida desde etapas tempranas y durante todo el transcurso de la vida. Los niños y jóvenes que pasaron o deben pasar por situaciones difíciles necesitan desarrollar esta capacidad para preservar no solo su vida sino también su integridad.
La pedagogía Añil no procura la mera adaptación social, sino la legítima inserción a partir de las cualidades esenciales de cada individuo.
Los avances científicos nos hacen pensar cada vez más que niños en diferentes situaciones de riesgo deben ser asistidos a tiempo, contemplando la unidad biopsicosocial, para que puedan hacer uso de sus plenas capacidades y afrontar la vida futura.
La Fundación Añil dedica su trabajo a la compensación y a la prevención primordial implementando una pedagogía multidisciplinaria para que las dificultades no pongan en peligro la integridad de la persona.
Los mecanismos de protección de los individuos resilientes incluyen a la vez: EL HUMOR, LA IMAGINACIÓN, LA CREATIVIDAD, LA INVENSIÓN AFECTIVA, EL IDEALISMO, EL COMPROMISO Y EL ALTRUISMO.

¿Por qué elegimos trabajar para el rescate del Alto Potencial en desventaja?
• Porque las expresiones de violencia, deserción escolar, indiferencia, apatía y tristeza, de muchos niños y jóvenes son manifestaciones de la imposibilidad de encontrar por sí solos, un canal adecuado por el que encausar su potencia.
• Porque sabemos que cada individuo realizado después de superada la adversidad, es un ente multiplicador de valores y esperanza tanto en su ámbito cercano como en todos los grupos sociales que frecuenta.
• Porque nos compete el compromiso de asistir a individuos que, a pesar de su fragilidad, pueden realizarse íntegramente y expandir lo que en esencia son, aun en silla de ruedas, transplantados, con escasos recursos económicos, pérdidas afectivas, dificultades emocionales (baja autoestima, timidez, experiencias traumáticas, fragilidad física, etc.)
• Porque es difícil pensar en la paz y en la justicia habiendo tanta potencia postergada.
La Fundación Añil reivindica el derecho que le asiste a cada niño-niña o joven de explorar y desarrollar su potencial.